Boletín VMK-001: Salud e Internet

La telefonía móvil ha irrumpido con fuerza en todos los ámbitos de nuestra vida, y el de la salud no es la excepción. De acuerdo con Open Evidence y UOC (Primer Informe Doctoralia Salud e Internet 2015), el 35% de la población ha empleado su teléfono inteligente para cuestiones relacionadas con la salud. Las principales aplicaciones utilizadas están relacionadas con la información de salud online (86%), ejercicio físico (77%), dietas (66%) y gestión de medicamentos (66%). Aproximadamente la mitad de los usuarios de aplicaciones móviles también ha utilizado aquellas relacionadas con la gestión y supervisión de los hábitos de sueño (56%), la cita online de Doctoralia (56%), la monitorización del estado de ánimo (55%) y la presión sanguínea (51%). Por último, menos de la mita ha utilizado aplicaciones relacionadas con la diabetes (44%), el ciclo menstrual (35%) y el embarazo/maternidad (32%), aunque existen múltiples aplicaciones y desarrolladores enfocados en estos temas.

Las actividades relacionadas con la Salud Móvil (mSalud) pueden agruparse en tres grandes dimensiones: Por un lado, aquellas que facilitan el monitoreo o “racking” de constantes relacionadas con la salud o el bienestar. En segundo lugar, las relacionadas con la gestión o procuración de la “Salud”; y, finalmente, aquellas relacionadas con el “Bienestar”. En este caso, la gran mayoría de los ePacientes tradicionales (pacientes que recurren a métodos tradicionales de acceso a información y recursos disponibles en Internet, como las computadoras de escritorio, por ejemplo) no están utilizando este tipo de aplicaciones. Son solo los mPacientes (los que cuentan con dispositivos móviles, la mayoría de los denominados inteligentes), los que están empleando dicho dispositivo móvil de manera activa en todas las dimensiones identificadas; por lo que es obvio inferir que el mercado y beneficio de este tipo de iniciativas se incrementará exponencialmente en los siguientes años, dada la creciente disponibilidad y accesibilidad de la tecnología necesaria para mantenerse conectados.